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Para hacer mejor uso de la comida que compras durante el aislamiento por COVD-19, lo más importante es ser razonables.

Eso es en primer lugar, no hay necesidad de almacenar o comprar más alimentos de lo que normalmente harías, aun en medio del aislamiento por el coronavirus o COVID-19.

Si no estás enferma(o) y solo te estás distanciando socialmente, siguiendo las recomendaciones de las autoridades, aún puedes visitar las tiendas para comprar suministros normales, o pedirlos a domicilio (por cierto, estamos preparando otro blog sobre cuidados al hacer las compras y cómo recibir los pedidos a domicilio para mantener una buena sanitización, entérate pronto en nuestras redes sociales).

Por ahora el gobierno no tiene planes de cerrar los supermercados y cualquier escasez en este momento está siendo causada únicamente por las compras de pánico.

Si estás enfermo(a) y necesitas auto aislarte, en la mayoría de los casos solo será por dos semanas, y en la mayoría de las ciudades tenemos servicios de entrega del super a domicilio, también muchas recauderías locales te dan el servicio, considera comprarle a ellos para así ayudar a la gente de tu comunidad (#consumolocal).

Hemos reunido algunos consejos de especialistas en Servicios de Alimentos para ayudarte a planificar tu compra y cómo hacer un mejor uso de los alimentos que adquieras:

1.

Usa tus ingredientes frescos primero. No deseamos que ningún alimento se desperdicie, así que usa los ingredientes perecederos antes que los alimentos con una vida útil más larga.

2.

Hay que saber lo que se mantiene más tiempo. Los alimentos frescos con una vida útil relativamente larga incluyen los vegetales de raíz como papas, betabel, zanahorias, cebollas.

3.

Lava, enjuaga y drena cuidadosamente las hojas de ensalada y las hierbas frescas y sécalas en una centrifugadora, incluso, quita toda humedad con un secador limpio o toallas de papel; colócalas en un recipiente plástico adecuado, tapado y mantenlo refrigerado.

Siguiendo este procedimiento, tus ensaladas y hierbas frescas durarán varios días más que si se almacenan en el refrigerador sin tapa o en una bolsa húmeda.

4.

Puede parecer obvio, pero hay que asegurarse de no almacenar cosas en el refrigerador que no necesiten estar allí. Por ejemplo, los tomates frescos, las cebollas sin pelar, las papas sin cáscara y las calabazas enteras no necesitan almacenarse refrigeradas.

Retirar estos artículos de su refrigerador y almacenarlos en un lugar fresco y oscuro liberará espacio en el refrigerador para artículos más perecederos. Además, un refrigerador saturado requiere mayor energía para mantener todo el contenido a la temperatura ajustada.

5.

Si con el aislamiento te sientes atrapada(o) en casa, aprovecha la oportunidad para ordenar y despejar alacenas y gabinetes de tu cocina para liberar espacio, identificar producto a punto de caducar y consumirlo, o deshacerte de lo que ya caduco.

Esta es una gran oportunidad para deshacerse de los artículos no utilizados y no deseados que terminan ocupando valioso espacio de almacenamiento. Recuerda reciclar la mayor cantidad posible de los elementos que estás descartando.

6.

Si llegas a caer enferma(o), vale la pena tener algunos alimentos fáciles de cocinar y preparar en la casa. Las sopas deshidratadas o enlatadas, el arroz para microondas y las verduras y comidas preparadas congeladas son opciones fáciles que puedes mantener en stock en cantidades razonables, para los momentos en que no tangas la energía o ánimos para preparar recetas más complejas.

Para ideas de recetas y más consejos sobre preparación y consumo saludable de alimentos, síguenos en nuestras redes sociales.  Haznos saber también por ese medio qué temas te interesaría ver aquí o en las redes.

¡Muchas gracias por leernos!

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